BOTOX UNA MIRADA FRESCA Y RELAJADA

BOTOX

Las bondades de la Toxina Botulínica en Medicina Estética es el tratamiento de las arrugas de expresión, por su relación directa con la mímica facial; fundamentalmente de las arrugas de la frente, el entrecejo, las perioculares (patas de gallo) y las peribucales (verticales de los labios).
El tratamiento logra una paralización selectiva de los pequeños músculos responsables de ciertos gestos faciales innecesarios cuya repetitividad determina la aparición de surcos y arrugas estables en el tiempo y profundas.
El tratamiento con toxina botulínica (BOTOX®-VISTABEL®-BOCOUTURE®-AZZALURE®) nos permite relajar estos músculos, suavizar las arrugas y prevenir que sigan aumentando y profundizándose todavía más.

La mirada, el entrecejo, la frente hasta el contorno de los ojos adquiera un un aspecto relajado y más suave, de mejor humor. También conseguimos eliminar jaquecas.
El tratamiento consiste en la infiltración de pequeñas cantidades en los propios músculos y regiones citadas. La infiltración se realiza con una jeringa y una aguja muy fina, que la hace practicamente indolora.
Su mayor ventaja radica en que se trata de un procedimiento mínimamente invasivo, que da un efecto de rejuvenecimiento muy generoso para la paciente, sin cortes ni posoperatorio ni efectos adversos.
El efecto aparece alrededor del 3º-4º día, y es completo a los 7-10 días, los efectos duran entre 4 y 6 meses, dependiendo de la zona y del movimiento muscular de cada paciente.

El primer año de tratamiento la aplicación será cada 4 meses, el segundo cada 6 meses, llega un momento que tras su uso año tras año cada vez necesitamos menos aplicaciones.
Precauciones durante el primer día: gesticular durante las siguientes tres horas para ayudar a que la sustancia se embeba en el músculo, no tocar ni masajear la cara para no correr el riesgo de que la molécula difunda auna zona no deseada, evitar acostarse y agacharse durante las primeras horas para impedir que emigre y comprometa otros músculos y no hacer deporte ni exponerse al sol.
Tambien puede aparecer jaqueca tras la inyección.

Otros usos de la Toxina Botulínica en medicina

La primera aplicación clínica de la infiltración local de toxina botulínica se realizó en 1977 como tratamiento corrector del estrabismo, una patología oftálmica caracterizada por la hiperactividad de los músculos encargados de movilizar el globo ocular. Desde entonces y sobre todo durante esta última década el uso de la terapia con toxina botulínica ha experimentado un asombroso crecimiento, con nuevas y múltiples indicaciones, especialmente neurológicas, y se ha convertido en el tratamiento de medicina estética más demandado.
En la hiperhidrosis (sudoración excesiva en axilas, cara, manos) es muy interesante, por su efectividad, el tratamiento con Toxina Botulínica de la sudoración excesiva.

 

 

 

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